Poemario místico

El poeta y escritor José Tarrazó Durá nos deleita nuevamente con sus poemas, ofreciéndonos en un pequeño poemario de apenas unas 23 hojas. Esta vez titulado “Poemario Místico”, pues según el mismo autor, como una presentación escribe en una nota aclaratoria. “El estado extraordinario de perfección religiosa, que consiste esencialmente en cierta unión inefable del alma con Dios por el amor, y va acompañado accidentalmente, es éxtasis y revelaciones.
Doctrina religiosa y filosófica que enseña la comunicación inmediata y directa entre el hombre y la divinidad, en la visión intuitiva o en el éxtasis.” (DRAE)
Comienza en sus poemas hablándonos del camino con una lucidez y ternura hacia el Alma, “Dulce compañía sagrada siempre bien hallada, luz de tu solo resplandor que me infundes siempre amor”. Hace una descripción del camino de perfección (Según Sta. Teresa de Jesús), que no se puede contar si no lo hubieres hollado y en ese recorrido nos habla del cosmos y de la música de las esferas, realizando continuas referencias a su Alma y a la Conciencia. Este poema tiene cuatro apartados y en el tercero, nos habla del espíritu, de la conciencia que es el espejo del Alma, es un canto a la divinidad, al Gran Hacedor. “Servir con alegría es medrar, estar con el Eterno, alejarse del infierno…”
Crea un poema dedicado a la sencillez, con una fluidez, humildad y sensibilidad desde su corazón, que al leer estos Poemas Místicos nos elevan hacia lo superior, hacia Dios y nos hacen mirar hacia nuestro interior. “¿Cómo podemos escuchar el silencio?. Escuchando el corazón con razón, sin emoción, con alegría y devoción y compasión” (Pág. 18).
Hace referencia a los errores cometidos, en la escuela de la vida y como transmutarlos o corregirlos.
En definitiva este poemario, igual que sus libros en prosa, ensayos de pedagogía espiritual, o libros en los que introduce fábulas, o historias de algún pueblo bajo nombres supuestos y todos los escritos hasta la fecha, siempre tienen una misma característica, y es su “escritura del siempre ahora”, sus escritos por los que siempre están de actualidad por ser atemporales.
Pepe Tarrazó (para sus amigos), nos ha ofrecidos sus escritos siempre bajo la perspectiva de Paz y No Violencia, exentos de ningún atisbo de agresividad y con una sensibilidad, ternura y amor incondicional, hacia toda la humanidad, que aunque por su modestia y humildad, ha tratado de pasar desapercibido entre el común de las personas, los que lo hemos conocido por pertenecer al Instituto de Innovación para la Convivencia y la Paz, hemos visto en él un ejemplo de vida.
Queridos lectores, si tenéis inquietudes internas, de mejora propia y de mejora de la raza humana, leer a Jose Tarrazó Dura, sobre todo sus poemas, nos ayudará a recoger la siembra que Tarrazó ha realizado altruístamente hacia todos nosotros.
