Pequeñas leyendas

Pequeñas leyendas. Publicación de José Tarrazó Durá



En este pequeño librito que no llega a las cincuenta páginas, José Tarrazó Durá nos deleita con cinco relatos o pequeñas historias, que como dice el autor, “en la mayoría de los casos han sido reales”.
José Tarrazó, nos enseña en cada página, las vicisitudes y situaciones que vivían con cotidianeidad “Hombres trabajadores como Paco Melitón, jóvenes enamorados como Arcadio y Aurelia, el Maestro D. Francisco, adolescentes, diálogos con pinceladas de enjundia, amistad, amor, pueblos pequeños que es parte del viaje, que junto con el autor vamos a ser partícipes de la diáfana belleza, sencilla y  natural protagonizada, por lugares, situaciones y personajes (de la introducción del libro por Emigdio Benavent)”

En este libro han colaborado en la ilustración del mismo dos personitas muy queridas por el autor, sus dos nietos, Lucas Tarrazó de 12 años y Pablo del Amo de 7 años, que se han integrado en el libro con sus dibujos que ilustran estas pequeñas historias. El autor describe vivencias en el pueblo de Palomino (hay que tener en cuenta, que en su vida real Tarrazó nació en el pueblo de Palomar, de la Vall d’Albaida (Valencia) y que a los trece años se fué a vivir a la población d’Ontinyent).  Se han sustituido los nombres de las personas implicadas en las historias para preservar las verdaderas identidades de los ciudadanos de las diferentes poblaciones descritas en el libro, de la misma comarca. No obstante, en estos relatos se une la realidad con la ficción, para poder fabular libremente y sacar conclusiones y reflexiones, de las situaciones narradas, que enriquecerán sin duda alguna a los lectores. Así también narra vivencias de otras poblaciones. Y por lo que se comenta por el autor en la tapa del libro, estas pequeñas historias en su mayoría de los casos han sido reales.

Esta obra va dirigida en espacial a lo niños, no obstante, los mayores también podrán enriquecerse de su enjundia, que puede llevar a saber leer entre líneas el espíritu y la intención del autor. Se puede deducir que las buenas vibraciones que se desprenden de su lectura, impregnan al lector.

En cada historia reverbera la sabiduría ancestral, que se halla instalada en los habitantes de las pequeñas poblaciones, donde todas sus gentes se consideran como una gran familia y se ayudan solidariamente unos a otros, salvo excepciones de personajes egoístas, que suelen haber en todos los contextos sociales y los pequeños pueblos no pueden ser menos.

Así pues, en estas pequeñas historias podremos aprender de la sencillez y humildad con que se llevan los habitantes de estos pequeños pueblos, de la sinceridad y honestidad con que se tratan a y su proximidad ante cualquier evento podemos decir menos positivo o traumático, que pueda afectar a cualquier miembro de esta comunidad. Como a lo largo de toda su obra, destacamos la inofensividad de su prosa y la consideración y el amor con que se ha escrito este pequeño librito.

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