AMAR EN TIEMPOS DIFÍCILES

Los tiempos difíciles parece que los diseñamos las personas.

No quiero decir que las guerras o conflictos los queramos tener, pero sí que nuestro comportamiento o, digamos, pensamientos pueden provocarlos.
Vivimos tan precipitados que no tenemos tiempo para vivir con serenidad, conversar con quienes necesitan atención, y servir a quienes en ciertas circunstancias necesitan ser servidos.
En cierta ocasión pregunte a una religiosa en clase. ¿A qué día estamos hoy? Y me respondió. ¡Todos los días son santos y buenos para amar a Dios! ¿Tenemos tiempo para amar? Y no me refiero a Dios, ¡Que ojalá así fuese! Sino a las personas, a las que pasan por nuestro lado y ni las vemos por ir tan absortos con nosotros mismos.

¿Creemos que somos el eje del universo?  Pues no, ni mucho menos. Pertenecemos a un colectivo llamado Humanidad, a la que deberíamos tener presente en nuestras vidas, porque nuestras vidas forman parte de ella.
Nos alejamos de la verdad porque nos creemos víctimas; víctimas de no poseer lo suficiente, por las enfermedades que estamos sufriendo, por no ser correspondidos como nos gustaría, y por mil escusas que anteponemos a un vivir fácil.

Por supuesto que la vida la hemos complicado por no aceptar y no adaptarnos a lo que la vida misma nos ofrece, siempre esperamos más, y más.

¿Qué es lo qué la sociedad nos ha impuesto? Deberíamos ser conscientes cada uno de nuestras posibilidades, y no de nuestro ímpetu de creer que si el vecino puede yo también. Vivimos en una sociedad con la que nos debemos comprometer.

Somos seres sociables, y el diálogo, el conversar, el pararnos para saludar es bueno, y no solo con nuestras amistades, sino con aquellos que no vemos por no importarnos.
Hay que ofrecer alegría, simpatía, pero para ofrecerla hay que tenerla, hay que crearla en nosotros y hacer partícipes a los demás. Hacer que la utopía sea una forma de vivir, para construir una humanidad digna de amar y ser amada.


¿Amo?  ¿Se amar?

"El amor lo tenemos" (José Tarrazó)

Pero ¿lo sabemos dar o solamente es para nosotros y servirnos a nosotros mismos? Una cuestión interesantísima para preguntárnosla todos los días.
La respuesta tendría que ser SI, pero si hay duda, hagamos lo posible para Amar y Dar.

Es lo único que sirve y nos servirá. 


Entrevista a José Tarrazó Durá en MK Localia. Obra publicada El otro señor.