La influencia de las nuevas tecnologías en la sociedad puede no ser todo lo positiva que creemos. El desafio del buen uso de ellas lo tenemos pendiente.

Es un hecho indiscutible que las nuevas tecnologías han entrado en los hogares y en las vidas de miles de personas tanto adolescentes como más mayores.

Al respecto de este asunto, podemos encontrar en la red una opinión escrita y publicada: Nicholas Carr: “La tecnología puede desafiarnos y mejorarnos o volvernos criaturas pasivas”. Este asunto de la pasividad puede ser un tema importante si lo afrontamos, o peligroso si lo dejamos a su aire.

Las nuevas tecnologías como son principalmente el teléfono inteligente junto a aplicaciones de mensajería como whatsapp y otras, incluyendo las redes sociales más conocidas, prácticamente de la noche a la mañana se han implementado en la vida de muchas personas como una parte más de su ser.

Esto ya de por sí demuestra que la influencia no es baladí, sino evidente y notoria. El valor implementado en nuestras vidas que representan las nuevas tecnologías se ha convertido en algo primario, restando todavía más no solo el poder de concentración como indica Nicholas Carr, sino también menguando la sencilla vivencia de comunicarse con alguien mirándolo a los ojos. Es la pantalla los ojos y el modo de comunicación que entendemos como tal.

¿Afecta este asunto a la educación de los adolescentes? ¿Interfiere en la comprensión de la realidad de la vida? ¿Nos alejan las tecnologías de la ética?

Sobre la influencia de las nuevas tecnologías son preguntas que nos hacemos constantemente al observar el ritmo imparable de peligrosa asiduidad a las nuevas tecnologías, fabricadas para entrar en todos los hogares y vidas, fabricadas para que sea el “click” lo que nos mueve, y el sonido de un mensaje recibido lo que nos motiva o cambia el carácter según el mensaje.

Se ha vuelto terriblemente obvio que nuestra tecnología ha superado nuestra humanidad. Albert Einstein.

Como todo en la vida, lo importante no es observar el problema sino la solución. Consideramos que el acercamiento a la naturaleza, el uso de la conversción física, cercana y tangible, la convivencia desde el ejemplo que nos enseña la ética de toda la vida son herramientas que debemos utilizar para equilibrar la balanza de los medios tecnológicos de que disponemos, pero que seamos nosotros y no ellos quienes mandan en nuestras vidas e influyen negativamente en nuestro modo de ser y estar.