Parece que nos enfrentamos a una Gran Oportunidad.

Hace falta que realmente vivamos una crisis que afecte a la supervivencia de toda la especie humana para que comencemos a ser conscientes de que tan solo unidos y respetando las leyes naturales podremos ser capaces de salir adelante.

Los políticos de todo el mundo continúan sin reaccionar. Los poderes económicos, que desde hace algunos lustros tan solo han estado trabajando en favor de unos pocos, se desmoronan.

La cultura, la educación, el arte, la filosofía, lo que hace despertar nuestros “espíritus rebeldes”, pasa a un segundo plano.

Es el planeta en su conjunto quien está afectado por esta gran crisis. Y es la Naturaleza, a la que dejamos de lado con nuestra indiferencia, y un minúsculo microorganismo no visible a los ojos del ser humano, quienes nos están poniendo en jaque y dándonos una gran lección.

Lo más sencillo, lo más cercano y pequeño hace tambalear ese estado de bienestar construido a costa de muchos seres humanos que ya llevan sufriendo décadas y a los que desde nuestro pedestal de países desarrollados hemos ido dejando de lado.

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“Mas de 70 millones de personas de todo el mundo se han visto obligadas a huir de sus hogares. Entre ellas hay casi 25,9 millones de personas refugiadas, más de la mitad menores de 18 años.

También hay millones de personas apátridas a quienes se les ha negado una nacionalidad y acceso a derechos básicos como educación, salud, empleo y libertad de movimiento. (ACNUR)”

La vieja Europa, cuna de grandes revoluciones y pensadores, Bach, Einstein, Mozart, Newton Cervantes y un largo etc.…  pierde el rumbo y es apremiante su Unión. Si los mandatarios de todos los países, elegidos democráticamente por los ciudadanos, no toman las riendas seriamente, somos la sociedad civil quienes tenemos la responsabilidad de movilizarnos, no desde banderas, ideologías o religiones, sino desde lo que la Naturaleza, nuestra conciencia y nuestro corazón nos están pidiendo a gritos. Tan solo con guardar un momento de silencio lo escucharemos.

Aquí y Ahora no podemos seguir pensando en el tiempo perdido, pero si aprovechar el que nos queda. Tan solo si creemos y queremos se puede conseguir.

 

Xaro

01-04-2020