El pasado 14 de marzo de 2012 a las 12 horas tuvo lugar en en Salón de Actos de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación un  acto público de Homenaje a Luisa Cardona Sahuquillo, como reconocimiento a su linaje altruista, comprometido siempre con la educación en todos sus ámbitos. Participaron personalidades académicas como el Rector, el Decano de la Facultad, el Presidente Ejecutivo del Patronat Sud Nord, la profesora María Jesús Perales, el Profesor Jesús Miguel Chornet y Amparo Cardona, pedagoga y hermana de Luisa.

LUISA CARDONA.

UN PERFIL HUMANÍSTICO Y UNIVERSITARIO

  • Saludo a los presentes.

Sr. Rector, Sr. Decano, Sr. Presidente del Patronato

Familia, Amigos y Amigas, Señoras y Señores,

Para aquellos de Vds. que no me conocen, me presentaré: soy Amparo Cardona, hermana de Luisa, aunque hoy no les hablo a título personal. Represento en este acto a la familia de Luisa, a sus mejores amigos y amigas y a algunas personas compañeras a lo largo de sus más de 30 años de trabajo social.

Ellos y ellas han querido colaborar en este homenaje y mis palabras recogen también sus aportaciones desde el cariño y el respeto que sentimos hacia Luisa.

  • Queremos, en primer lugar, darles las gracias por invitarnos a participar.

Para nosotros, hoy es un día muy señalado, ya que Luisa se marchó el pasado 14 de marzo, aunque no nos dejó del todo. No pensábamos hacer nada extraordinario, pues sabemos que ella no era partidaria de perpetuar la dependencia emocional negativa propia de algunos ritos funerarios, pero este acto nos permite compartir con todos Vds. un día más dedicado a su recuerdo… y digo uno más porque no pasa un sólo día que no esté con nosotros: su voz, su abrazo, su fuerza, su alegría, y su espíritu luchador y de entrega absoluta.

Este homenaje desde el mundo universitario es para nosotros un orgullo y la demostración evidente de que, tal y como siempre hemos creído, a lo largo de los casi 20 años que ha permanecido en esta Universidad, su trabajo lo desempeñó con honestidad, con rigor y con total dedicación.

Y, ya que Vds. han destacado su vida profesional, a nosotros nos gustaría hablarles de su parte más humana.

  • Por un lado, de su familia, aunque aquí seré muy breve, respetando el deseo de Luisa, ya que ella siempre quiso preservar y guardar su intimidad.

Pero sí destacar que ha sido primero hija y nieta, amorosa y considerada hacia nuestros abuelos y padres, personas de origen humilde que –como ella decía- “me han dejado un buen legado… supieron enseñarme el valor del trabajo y del respeto a los demás”; ha sido hermana atenta y preparada siempre para ayudar. Somos una gran familia, una familia numerosa, que creció cuando llegaron nuestras parejas y nuestros hijos e hijas, y Luisa ha sido para todos una pionera, una persona vanguardista que nos ha abierto los corazones y las mentes a nuevas experiencias. Siempre encontramos en ella a una buena aliada, dispuesta en todo momento al diálogo y al compromiso personal.

Pero, sobre todo, ha sido una excelente madre, una gran madre: creo que una de sus vivencias más enriquecedoras como ser humano fue la maternidad y su relación con ANA, su preciosa hija, con la que creció aún más personalmente y a la que educó y amó sobre todas las cosas.

  • Esa humanidad se reflejó también en su trabajo, tanto en la Universidad como en el trabajo social, con su pertenencia a distintas asociaciones sin ánimo de lucro, tareas que siempre han ido de la mano.

TRABAJO EN LA UNIVERSIDAD.

Me es difícil condensar la valía profesional de Luisa -Vds. ya han hablado al respecto- a quien familia y amigos recordamos en esta faceta como una persona inquieta, servicial y coherente.

Comenzó a trabajar cuando tenía 14 años, en el año 1973. Y fue compaginando distintos trabajos con el estudio. Nunca dejó de aprender.

Su trabajo en la Universidad lo desempeñó básicamente en dos departamentos -como Vds. ya han mencionado-:

  • Ingresó en el Patronato Sur-Norte en enero del año 1992. Allí siempre intentó ser persona-amiga de cuantos la rodearon: desde las limpiadoras, ordenanzas, administrativos, técnicos,… hasta el rector, a todas las personas las trató con la misma dignidad y con el mismo respeto, sin importarle cargo, condición, color o sexo…

En el Patronato, sin embargo, ella se enfrentó a una tarea ardua y no exenta de personas que, acomodadas en sus puestos, trabajaban a su antojo saltándose muchas normas en el cumplimiento de sus deberes.

Ella –como pueden Vds. imaginar- nos contaba y compartía con nosotros estas experiencias, personales y laborales, ya que pasaba allí más tiempo que en su propia casa.

Su talento y eficacia para resolver los problemas creó muchas envidias, y algunos resentimientos, que le acarrearon no pocos disgustos, sin que pudiera llegar a comprender lo injustos que fueron con su trabajo, que fue siempre un buen trabajo, honesto y eficiente.

Pero como persona preocupada por los alumnos a los que atendía y ante la ciudadanía, ella siguió y siguió…, y nunca se detuvo.

  • Afortunadamente, algunos años más tarde, consiguió su segundo cometido en la Universidad, como profesora asociada del departamento MIDE. Luisa estaba entusiasmada con esta tarea.

Con este admirable equipo y con su dilatada experiencia, animada por su mentor, comenzó a prepararse para su tesis Doctoral.

Tanto su familia como los amigos -en justa correspondencia- nunca dejamos de animarla, como también lo hicieran Jesús Jornet y Mª Jesús Perales, por citar alguno de sus mejores compañeros.

Y durante todo este período, en el que se entregó de lleno a su trabajo, aún le quedó tiempo para dedicarse al trabajo social, faceta que quizá la mayoría de Vds. desconozcan de Luisa.

  • Su dedicación al TRABAJO SOCIAL fue también muy temprana.

Ya con 18 ó 19 años, mientras estudiaba en la Facultad, comenzó su andadura en distintos grupos cívicos y varias entidades, interesada siempre por las actividades asociativas. Su colaboración fue siempre altruista, trabajando en todas ellas como voluntaria.

Colaboró con un gran número de asociaciones, pero se dedicó casi exclusivamente a dos : en la primera de ellas, la Asociación Cultural Espacio de Formación Integral (ACEFI), comenzó también hacia el año 90, y fue el alma mater de las actividades y los proyectos que allí se realizaron.

Siempre abierta a sugerencias y a consensuar todas las cuestiones con socios y colaboradores, su carácter DEMOCRÁTICO y HUMANÍSTICO la caracterizó como persona coherente, sensible a los problemas asociativos, que trabajó en todo momento con rigor y con ética.

En esta entidad, Luisa Cardona ejerció durante muchos años como directora y coordinadora de proyectos. Les detallaré solo los más importantes:

  • Diseñó y promovió –ya en el año 1992- un programa de “CULTURA PARA LA PAZ”. Ella misma, junto a D. José Tarrazó, en nombre de ACEFI, lo entregaron personalmente a los Sres. Albert Sasson y Juan Antonio Menéndez Pidal, representantes de la UNESCO, con ocasión de un acto de la Universitat de València en el que estuvieron presentes. Desde entonces se han dedicado a este programa, de la mano de Luisa, muchas de sus actividades.
  • Al año siguiente, 1993, concretamente el 25 de Junio, se presentó oficialmente la Asociación. Y gracias a la profesionalidad de Luisa este acto se pudo realizar en el Aula Magna de la Universidad, y contar con la presencia de D. Ettore Gelpi (Responsable de Educación Permanente de la Unesco) y de Dª Beatriz G. Prentice (Escritora y Candidata al Premio Nobel de la Paz 1992).

Quiero destacar aquí la importancia de este programa y el entusiasmo que Luisa le dedicó: Haciendo un poco de memoria histórica, les recordaré brevemente que la ONU, en noviembre del año 1997, proclamó el año 2000 como el “año internacional de la Cultura de Paz”, y declaró la década 2001-2010, como “Decenio Internacional de una Cultura de Paz y No-violencia”

La UNESCO, en base a estas dos declaraciones, conjuntamente con un sinnúmero de colaboradores, trabajó y coordinó un nuevo movimiento global en pro de una Cultura de Paz, el proyecto transdisciplinario “Hacia una Cultura de Paz”.

En la Asociación, nada más conocer esta noticia, fue Luisa quien animó y coordinó las tareas para llegar a formar parte de tan hermoso proyecto, acorde con el programa que en su día se entregara a sus representantes. Y así, el 27 el noviembre del año 2000, Espacio de Formación Integral firmó la carta de Asociación (Convenio) con la oficina Española de colaboración con la UNESCO.

Fue Dª Almudena Mazarrasa, Coordinadora Nacional de la Comisión española de cooperación con la UNESCO, quien entregó en Valencia el reconocimiento como entidad asociada y la designación oficial como “Mensajeros del Manifiesto 2000”, por la labor pedagógica y de colaboración con dicho organismo.

Todo este trabajo y reconocimiento se dieron gracias a Luisa Cardona, a sus gestiones y a su empeño en el desarrollo del programa. Ella, con su capacidad y con su humanidad supo conjugar siempre su trabajo con su labor social.

Y así, durante los años siguientes, Luisa diseñó y coordinó proyectos y actividades acordes con los objetivos de la década.

  • 1992 hasta la fecha: Exposiciones itinerantes de Cultura para la Paz, conferencias, debates, charlas y jornadas, relacionadas con los objetivos del programa (Decenio Decenio Internacional de una Cultura de Paz y No-violencia)
  • 1998-99. Promovió la participación en Mesas de Solidaridad del Ayuntamiento de Valencia, de la que ACEFI forma parte desde entonces habiendo participado en numerosos proyectos. La visión filosófica y pedagógica de Luisa siempre fue práctica para con la ciudadanía, y en este ámbito los proyectos presentados fueron de los mejor valorados por las asociaciones de voluntariado de Valencia.
  • 2001-2002. Dirección y coordinación del Programa de Prevención Educativa. Mesa de Solidaridad de Malvarrosa.
  • 2004. Escuela de Madres y Padres. Mesa Solidaridad Malvarrosa. Ayuntamiento de Valencia.
  • 2005. Programa de Prevención de la violencia en la familia y en los centros escolares. Programa Integra de ayudas para la integración social (CAM)

Proyecto que continuó posteriormente en Mesas de Solidaridad del Ayuntamiento de Valencia, con la realización de los programas de “Convivencia y mediación educativa I y II” que se han desarrollado en distintos IES de Valencia, pertenecientes a las Mesas de Solidaridad de los C.M.S.S. de Malvarrosa, Trafalgar y 4 Carreres.

  • Otra cuestión que siempre preocupó a Luisa fue la consideración a la figura de Educadoras y de Educadores Sociales (que complementaría a los Gabinetes Psicopedagógicos) y la creación de los Servicios de Mediación en los Centros Escolares. Por ello, en 2005, ACEFI se constituye centro de prácticas de la diplomatura de Educación Social de la U.V., colaborando en las Prácticas de Postgrado del Diploma en Mediación socio cultural.
  • En el año 2006, participó en la creación del Instituto de Innovación para la Convivencia y la Paz (I.I.C. y P.), entidad que surge de la transformación de la primera asociación (ACEFI), del que Luisa fue también socia fundadora y donde siguió desarrollando su labor.
  • A ella debemos también la participación en los cursos del Servei d’Extensió Universitaria, programa en el que el Instituto ha venido realizando actividades desde 2007 y hasta la fecha, en estrecha colaboración con profesionales de la educación social y profesorado de esta universidad.
  • Por último, mencionarles que en los últimos meses de su vida, fue colaboradora y articulista de prensa, ofreciendo su trabajo altruista en una columna que ella bautizó con el nombre de “Espíritus rebeldes”, en honor a una obra de Khalil Gibran, en la que llamaba la atención de lectores y lectoras sobre aspectos educativos que ella consideraba relevantes, con una invitación a la reflexión y al compromiso.

Luisa Cardona Sahuquillo, en uno de sus artículos, escribía:

“Valentía, audacia, coherencia. El mundo es de las personas osadas. De aquellos y aquellas que, de manera absolutamente inocua, transgreden lo establecido, sin provocar enfrentamientos y respetando la libre actuación de los demás, constituyéndose en buques insignia de grandes cambios que les sucederán…”

En conclusión, su labor marcó un camino digno de ser tenido en cuenta tanto dentro de la Universitat de València como en las entidades con las que colaboró.

Si su trabajo silencioso se tuviera que expresar. Sería como lo hizo en su tiempo, ROSALIA DE CASTRO, quien a pesar de sus circunstancias… escribió

“…yo os lo digo y os juro

que hay genios misteriosos,

que os llaman tan sentidos y amorosos”…

Toda su vida fue darse a los demás, en pro de una sociedad mejor, más justa, con más cultura, sin trampa ni cartón. Ella fue una persona transparente, con entusiasmo y esfuerzo; el ser humano al mismo tiempo que escucha puede enseñar siendo sencillo y humilde.

Entre academicismo y humanismo navegó con su labor altruista, siempre mirando al ser humano como referente, basándose en los grandes pensadores, como fueron LUIS VIVES, ERASMO DE ROTTERDAM o TOMAS MORO, entre otros, de los que bebió y los que fueron sus inspiradores como baluartes de la cultura europea y universal.

Quienes conocimos su callada labor durante mas de treinta años, y conocimos sus vericuetos de servicio externos e internos, como espíritu preocupado, detectamos esa LUZ que nunca se apagará, pues su Utopía es realizable en esta sociedad tan convulsa, como llena de envidias en el mundo de la mediocridad.

Por todo ello, hoy, aquí, queremos mostrar a todos Vds. nuestro más profundo reconocimiento a Luisa, como persona, y a toda su labor, que ella deja para nosotros como un regalo, pero lanzándonos un reto para su continuidad.

Para nosotros Luisa no ha muerto, se halla en nuestros corazones.

Creo que a ella le hubiera gustado que terminásemos con palabras positivas, alegres y entusiastas, tal y como ella vivió. Nada mejor, pues, que uno de los mensajes que aparecen en la divulgación de ese proyecto de “Cultura para la Paz”, con el que tanto se implicó y al que ella tanto sirvió:

“Podemos construir un mundo mejor para las generaciones venideras con solo aunar voluntades… Todos (y todas) tenéis un importante papel que desempeñar:

podéis hacer oír vuestras voces;

podéis despertar interés por los problemas;

podéis mostrar la voluntad de superar las diferencias;

podéis crear redes de ciudadanos (as) interesados;

podéis exigir responsabilidad a vuestros gobiernos…

Os ruego que consideréis vuestro compromiso; necesitamos que todos/as participéis en esta tarea, sea cual fuere la vía que elijáis para ello”.

Sr. Rector, Sr. Decano y Sr. Presidente, y a todos los presentes, muchas gracias por su atención.

Valencia, 14 de marzo de 2012. Amparo Cardona Sahuquillo